jueves, 6 de enero de 2011

Quizás

Tenía tantas ganas de escribir que la baba llenó su plato. Cables, enseres y aparatos le hacían pasar el rato. A veces abría rápido la ventana y gritaba, otras tiraba pan a los patos. Tenía una pistola con la que hacía gárgaras, escupía misiles con sonido a diente de leche en lavabo blanco. Qué bonitos son los comienzos… tan fútiles, tan inútiles, como aquellos misiles sin importancia, como la lactancia de madrugada en una ambulancia.
Tenía tantas ganas de escribir que se le olvidó lo que quería decir. Quizás de ella, quizás de la ventana desde donde quería plasmar su plasma. Quizás la acera donde besó sus empastes de acero, quizás sus besos de hielo… Quizás sus quizases.
Quizás quiso adornar los silencios del nunca jamás innombrable. Quizás quiso adorar el altar en el que copuló el óvulo aséptico.
Tenía tantas ganas de escribir que no supo querer a la palabra y la violó brutalmente en su cama.
Quizás nunca ocurrió, o quizás sucedió en tu mente o en tus bragas que palpan deseos de llegar a más, dos manos, diez oportunidades.
Tal vez fue un sueño, pregúntaselo a tus dedos…

5 comentarios:

Clementine dijo...

Quizás nunca sucedió, quizá fue un sueño disfrazado de realidad.
Que bonito leerte..

conbotasrosasye_yé dijo...

Dos manos diez oportunidades ME GUSTA!

Aunque me quedo con la violacion de la palabra que siempre desahoga mas!!


Una sonrisa que se alegra de sus ganas de escribir

Me llaman octubre... dijo...

me quedo con la última frase...

le he dejado un comentario en flickr, caballero.

pd: en respuesta a su comentario... creo que a partes iguales. o a lo mejor hay una que le gana a la otra.

Kristel dijo...

bonito, mucho... quiero más quizases

marcos dijo...

Se me hacen extrañas esas palabras rimadas.