miércoles, 19 de enero de 2011

La otra

Me encanta ser la otra, la amante amada, el recurso, la ilusión y las ganas. Soy la otra y no quiero ser ella. Ella tiene una casa, un coche y un buen trabajo, pero no tiene lo que yo tengo. Soy la otra y vivo en un permanente estado adolescente, con mis bolsas de gusanitos y los nervios ramificándose desde mi cabeza hasta los pies esperando en un bar tomando un café ciclónico o apoyada contra una pared que casi siempre derriba el morse de mis tacones. Yo soy la otra y no tengo nada, salvo una boca que me come los dedos con restos de gusanitos.


13 comentarios:

Su dijo...

el recurso, la ilusión y las ganas.
nunca lo había visto desde esa perspectiva. la verdad es que dan muchas más ganas de ser la otra que de ser ella.

Mayte dijo...

Me quedo con los gusanillos ( espero que no fuesen de los naranjas ;)
Genial!

Diario de Arquímedes dijo...

La otra, que nunca se debe confundir con una cualquiera.

Anónimo dijo...

no sé por qué, pero me recordó a 'la reina del trastero' de Paco Ortega...
Mil

Ice dreams dijo...

Y la otra es amada con más ganas que lo que se puede amar a ella.

elgritodeltiempo dijo...

sí, la otra, la mada, la deaseada, en la que piensas cuando estás trabajando.
no tendrá ni coches ni pisos pero se siente bien así.
me ha encantado.

la ciudad de las dos catedrales me pareció triste esta vez, será la niebla, serán los años...
volveré en verano y quizás vuelva a ser la misma de siempre!

Me llaman octubre... dijo...

siempre he dicho que me encanta ser la otra.

http://octubremellaman.blogspot.com/2010/12/si-lo-admito.html

;)

Titania dijo...

Alguna vez fuí la otra, ahora soy ella. Ni una ni otra, lo importante es ser una misma.
Saludos.

Kristel dijo...

lo importante más que ser una u otra.. es poder estar ahí, simplemente estar

muás

Discordia dijo...

Los gusanitos saben mejor en los dedos. y, algunas emociones, saben mejor siendo solo eso, solo la otra.
Genial.

emedemaria dijo...

visto así... da gusto, oye :)

Dana O'hara dijo...

Quiero ser la otra entonces.

Quizá dijo...

Nos gusta ser más la otra por el riesgo.
Es genial