sábado, 25 de julio de 2009

Tic, tac, tic, tac, tic, tac...

La noche se difuminó en témpera blanca y azul, una calle era oscura y en su paralela la luz del semen engendraba un nuevo amanecer. Los perdedores caminaban de vuelta y me preguntaba si aquella sombra negruzca que se aproximaba hacia mí iba más borracha que yo. La noche nos mintió de nuevo prometiendo una vida fugaz que lamería los extremos. El polo norte y el sur, la parte positiva y la negativa, jugó a pintarnos en blanco y negro, seríamos el bien y el mal entre un paréntesis de sábanas elevadas a infinito, tus bragas perdidas y unas velas recién muertas como último testigo de lo que fue un sueño ansiado y ahora una asquerosa realidad.
Mañana será otro día...Mañana será la araña quién me devore, será el tiempo que ha marchitado los colores. La esperanza (vida) son los párrafos que quedan sin escribir, abandonados en la almohada, trampolín de sueños sumergidos divididos entre lo que quisimos y lo que debimos hacer.La vida son restas consecutivas que llegan al cero inevitable mientras se balancean en la cuerda de la esperanza, cuerda endeble y flexible que se agrieta con el tic y con el tac, con el tic, y con el tac.

2 comentarios:

u minúscula dijo...

ahhh

Catalina dijo...

"La esperanza (vida) son los párrafos que quedan sin escribir, abandonados en la almohada, trampolín de sueños sumergidos divididos entre lo que quisimos y lo que debimos hacer"

Fantástico. No debería decirte que me fascinaron tus palabras, y que acaso siento parecido cuando toco el filo del día. No debería decirte, desconocido, que creo saber el ritmo de ese tic tac de las horas perdidas...