miércoles, 20 de octubre de 2010

Aparte

En cualquier otra parte espero encontrarte, en medio de la nada donde se palpan las costillas de las palabras y provocar gritos hace tanto daño como recibirlos.
En cualquier otra parte salvo aquí. Aquí huele demasiado a humo de tubo y echo de menos las tardes frías y amarillas en aquel bar de humo de escape. Las cuatro de la tarde en cualquier otra parte resguardado de las agresiones externas, allí donde el dolor es una sonrisa tensa y densa que se condensa en un punto que rueda y rueda hasta acabar pintando el suelo de cristal.
Allí porque aquí ayer llovía y mañana lloverá llorando como todos los días del ayer que ya no quiero.

Pero cualquier otra parte siempre está lejos porque los sueños son pequeños, tan pequeños como lejanos y tan lejanos como se encuentren todos nuestros sueños desde la ventana desde donde los miramos.

2 comentarios:

La chica que no sabía soñar dijo...

¿Cómo lo haces?

La chica que no sabía soñar dijo...

Sí, dolor sordo pero que yo si que escucho.
Pues como lo haces, ironizar y metaforizar todo de manera que a simple vista, pueda tener un millón de significados.Conseguir identificar a la gente con algo de lo que escribas, y expresar tan bien emociones y situaciones que son incluso complicadas de entender. Echar de menos de una manera constructiva quizás, la esperanza y forma de verlo todo y las ganas de escapar del mundo cuando algo va mal, pero a la vez, seguir pensando en todo y no olvidarlo nunca.
Gracias por todo lo que escribes de verdad, paso muy buenos ratos leyendo todo esto y la verdad, de todo se aprende.
pd: Dejaré de añadir adictivos a todo esto, a ver que sale ;)