martes, 11 de noviembre de 2008

Estreno tu libreta Moleskine

Hoy aparecen lunares color Sol en la pared proyectados por los micro bostezos de una persiana con insomnio, el día llega con el humo de los primeros cigarros, alimentan una tímida niebla que trae a mi recuerdo las mañanas de Navidad en las que no costaba levantarse para apoderarse de los regalos e invadir la calle. Ahora todo cuesta demasiado, incluso levantarse.
Todas las mañanas hay carrera de mil metros en la Gran Vía, siempre gana la prisa. Hombres y mujeres multiplican sus pies al son del llanto metálico de unas carrocerías que aún bostezan y que no reparan a la hora de tocar el claxon delante de una iglesia fúnebre, prisas por todo, ¿prisas por qué?
Yo me quedo escribiendo, viendo la gente pasar delante de mí un paso de cebra iluminado por la furia de la figura de un peatón son sarampión encerrado en un semáforo.
Hay un colegio delimitado por vallas que lo liberan de la carretera principal, son las once menos cuarto, es la hora del recreo y el patio se viste de un arco iris de algodón y poliéster separados por un porcentaje gris que se lleva siempre una multinacional. Se oyen gritos de emoción por la conquista de lo que nos parece a nosotros a simple vista nada, un simple patio de recreo donde la imaginación nada en su propio caldo de cultivo en el cuero de un balón o en el plástico tóxico de una muñeca eternamente feliz y con la mirada perdida, quizás pensando en la cantidad de regalos que va a comprar con la tarjeta de crédito de su rubio y apuesto marido. Algunos de esos niños se aferran a esas vallas, las abrazan sin inmutarse y comparten la misma mirada de reos durante el recreo. Veo, ya lejos del colegio, a otros niños que hacen pellas con sus abuelos, los verdaderos padres, aunque estos niños no se escapan para poder ir a fumar, sino que los raptan para que el abuelo se fume el cigarro después del desayuno y que la abuela no le deja, y para que sus padres puedan ir a trabajar y en un futuro incierto le den la paga a ese niño con la que se compre el paquete de tabaco.

¿Por qué los ancianos sienten especial debilidad por pasear por las calles más estrechas?

Solamente las ganas de apaciguar el frío llegan antes a casa, la semana empieza hoy, Martes, el recuerdo es fallido y la intención nula, pie izquierdo brazo derecho, pie derecho brazo izquierdo, no quiero estar en guerra conmigo mismo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

tengo grandes planes para TU Moleskine...

porque ya sabes que acabará siendo la reliquia de algún frikiadmirador del ARTISTA, verdad?

y yo, allí, arrugada tomando champagne (francés y del bueno)

Milmillonesd

vanagaerien dijo...

:)

¡Cuantas cosas bonitas en otros mundos tan lejanos y cercanos al mio!

besos

ah!! es para sentir que ocupan más, todos lo hacemos alguna vez...

Tomás Hijo dijo...

Pues yo me acabo de apear de la Moleskine. Cuando te vea por el portal te cuento por qué. ;-)
Todo lo que leo por aquí me gusta y me sorprende; no tenía una imagen de ti tan... con una pipa metida en la boca.
Un abrazo, vecino. Hablamos.

laura dijo...

a quién no le gustaría que fueran a buscarle para hacer pellas?
para fumar
o para hacer carambolas con la espalda...

vanagaerien dijo...

A ver si lavamos ya la cara al blog con nuevos textitos que lo tienes abandonao... y luego te metes conmigo porque pongo tipos guapos... :b

Feliz media semana... :)