domingo, 28 de septiembre de 2008

Me dejaste entrar

Qué fácil es caminar por el filo de tus labios afilados limados por los míos, por donde siempre bebo tus suspiros, donde giran los jadeos que nacen en tu pecho y empañan mis ojos.
Qué fácil es dibujar en las nubes de tus labios con la yema de mis dedos, no hay falanges suficientes para disfrutarte, y tú estás llena de las huellas que me delatan, que se adelantan a mi intención de leerte en braille y se tatúan en ti, detrás de tus rodillas, allí se doblan los deseos hasta tu cuello, mazorca de carne que a veces desangraría porque me conviertes en animal irracional cuando bajas la persiana, cierras la puerta, te giras y me hablas con una mirada que lo dice todo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

sabes lo que dice el chip?

:P


jo, qué bonito que escribes tesoro!!!


muassssss
mil
milmillones

vanagaerien dijo...

yo estoy de acuerdo también... bonito texto...

muy rosado :b

besos