viernes, 16 de noviembre de 2012

Enfermo

Como un disparo en la sien. Así entraste en mi memoria. Y aquí te has quedado, tumbada en mi sofá, fumándote mis cigarros y bebiéndote mi whisky. Con un bote lleno de tinta y cartas por escribir. Con los dedos ocupados escondidos en esquinas que matan la rutina una tarde gris de tantas. Como la de hoy. 
Como el agujero de un disparo te has quedado. Como un recuerdo terminal. Hasta el final de ambos.

4 comentarios:

Cämila dijo...

Me encanta como escribís
Abrazo

“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo” dijo...

Y probablemente ...¡no se irá!...Un saludo

Javier dijo...

Qué genial esta metáfora. Un tiro en la sien, un agujero de bala, muy bueno.

conbotasrosasye_yé dijo...

Gracias por este disparo, lo necesitaba.

Una sonrisa gatuna