martes, 8 de diciembre de 2009

Pan tumaca

El amor eterno reside en la pareja, en el primer (impar) número par. Esa eternidad se encuentra en las parejas de zapatillas, nacen y mueren juntas. Desde el primer hilo hasta el último zurcido, pares los cordones, las lengüetas y las suelas. Siempre juntas de la mano en largos paseos por hierba, tierra, bares, charcos y arena. En la intimidad amantes paralelas en silencio sosteniendo el motivo de su nacimiento, estar uno al lado del otro. Nunca seremos un par de zapatillas porque no nacemos para amar, sino para dejar constancia de nuestro amor.

2 comentarios:

Nikaperucita dijo...

Amantes =)

La chica que no sabía soñar dijo...

Me sorprende tu forma de escribir.
Y a veces, la aparete facilidad con la que hablas de temas tan efímero como puede ser el amor... O un viaje.