sábado, 13 de octubre de 2007

Ya no puedo

Tan triste como el gris que me viste, es verdad que te fuiste y por eso no puedo escribirte, escribo para el presente pasado, dientes de dominó que caen cansados, ya sólo se oyen pasos y el corazón se acelera y me pregunto quién será la marioneta de cera que me divisa a dos metros detrás, nunca me di la vuelta, nunca estuviste cuerda y ahora incubo un agudo dolor en el estómago que me marea, inyectado está ya el beso de tinta que no conoce adjetivos y la inconsciencia aparece dulce, tan dulce como el pastel de cumpleaños y los miedos color mariposa previos a una cópula de paréntesis ebrio en un bar, cualquier bar, pero solamente tú. Muero en cada mirada, cierro los ojos para ver, las pupilas tiritan y el suave punzón del frío entra sigilosamente mientras te amo.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

no hay palabras, me he quedado asombrada de lo bonito que es.

Vera Wild dijo...

Te felicito, mi corazón ya no se acelera... que no daría por sentir eso!

Tania dijo...

Lloran los que pueden amar. Duele a quien siente. No todo el mundo puede hacerlo. LLora, ama, y sigue arriesgando(igual no creo qe tengas la opcion de decidir despues de haber leido esto).