Creo que cuando nazcas voy a morir. (31 de marzo de 2025)
Casi un año después sigo muriendo cada vez que me miras y sonríes.
Es acojonante escribirte en el rato que tengo cuando no estás aquí. Soy adicto a ti, he olvidado mirar al papel en blanco y lo he sustituido por madurar, trabajar, ocuparme de las cosas que se ocupan las personas mayores que buscan estabilidad. Atrás quedaron la ceniza y los vasos como punto de partida al borde del margen izquierdo.
Quiero pensar que cuando mi padre me abraza está abrazando a ese bebé que tenía entre sus brazos hace 44 años, con esa delicadeza, amor y cariño. Así lo siento yo contigo, así quiero que sea siempre.
Gracias por venir y quedarte.
Te quiero.
Te queremos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario