domingo, 8 de julio de 2012

L

Se fue y me dejó cenizas de su último cigarrillo, un vaso de agua bebido a medias y una sensación extraña. 
Y la casa en silencio.
Yo volví a fumar, waldfrüchte tee engatillado recordando un pasado de dos verdes y rubio largo como la distancia.
Ahora tengo miedo a esa última habitación cerrada, a la falta de luz, de oxígeno, a que el sueño no llegue. 
Agua salada sobre los recuerdos, aquí dentro está lloviendo.
Ya compartimos cenizas, el humo acompaña y esconde entre la niebla la falta de, pero no la oscuridad, cada vez más presente.

Me alegra habernos vuelto a ver. 

2 comentarios:

conbotasrosasye_yé dijo...

Un abrazo de chubasquero para las lluvias y los granizos!

Una de las cosas que tiene volverse a ver son las sensaciones que nos quedan de lo que es y lo que fue, que en muchas ocasiones son positivas!

Una sonrisa entre vasos nostálgicos!

“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo” dijo...

Reencuentros que nos marcan una dirección a seguir...