viernes, 6 de mayo de 2011

Día y noche

Como un funámbulo, caminaba sobre la soledad paralela de las vías del tren, a cada cien pasos un golpe en la sien del corazón, ya nada vale cuando todo está a mano. 
Con un golpe en la barra la bebida, con una mirada un nuevo juego de cama, saludos, risas, diversión a discreción sin limitación. Nos comíamos el mundo estrujándolo en el pan de ayer y siempre había alguna servilleta deshuesada que lamía los continentes que se quedaban en mi comisura, lo hacíamos todo sin censura ni mesura. Y la cordura... A la basura. 
No había tiempo para pensar porque si uno pensaba se filtraba el tiempo para hacer. "Hagámoslo" era el estribillo de nuestra conspiración entre humo de tabaco, ojos agudos y unas sonrisas que tensaban una ilusión por la nada, pero que siempre llegaba lejos. Tan lejos como queríamos, lo malo es que nos daba igual la distancia así que siempre se quedaba camino de la nevera, entre hielos y botellas. 
Y hoy sigo siendo un funámbulo noctámbulo que camina el mayor número de baldosas antes de llegar, y que mientras llega se divierte jugando a no pisarlas.

7 comentarios:

Corina dijo...

Buenísimo! "Funámbulo en las vías del tren", "nada vale cuando todo esta a mano" Saludos!

N dijo...

Písalas, también sin pensarlo.

MO dijo...

Yo es que leo tus entradas y luego no sé qué decir.

Deduzco que llego a la conclusión aquélla de que es mejor no hablar y parecer idiota que hablar y dar fe de ello (o algo así).

En fin.

Montse dijo...

con una mirada un nuevo juego de cama.... Valiente, valiente al decir que la cordura a la basura...

Layla dijo...

yo siempre he vivido al lado de las vías...sé algo de lo que cuentas

Kristel dijo...

y la cordura a la basura

perfecto baile de sentimientos y palabras..

Ardid dijo...

¡Buenos sueños! Gracias por pasarte. ;)