lunes, 24 de octubre de 2011

Suerte

Hoy es mi día de suerte, todos han venido a verme, he conseguido juntar a familiares que no veía desde hace años con amigos que ni recordaba ya. Todos hablan, se abrazan. Incluso ríen. Comparten anécdotas, beben café juntos escuchándose unos a otros. 
En calma. 
Reina un frío silencio que solamente se mezcla con sus miradas templadas, de esa manera el aire de este otoño tan tardío no corta tanto. Creo que es el mismo frío que sentimos todos cuando.  

Ojalá muriera todos los días.

lunes, 17 de octubre de 2011

Nunca ahora

Seco y frío, el cuerpo de la necesidad dijo basta y los pálpitos que susurraban un futuro mejor subieron hasta el último punto de la torre Eiffel para desvanecerse en picado, multiplicado por los 9 y algo de la aceleración gravitatoria celestial. 
Comida pasada y caras grises, un mantel con muerte de sobremesa y toda una tarde para pensar en la ruleta musa que abra las puertas de la percepción...people are strange...canto mientras pinto balas en suspensión en mi habitación, balas sin dirección ni corazón que destroce porque no hay corazón que de voces ni doce coces contra un reloj amargo con hipertensión colgado del cuello de la ansiedad, mujer que te asfixia a mordiscos de vinilo.
Me pregunto dónde están esas ideas que pintaban cráneos y aquellos cráneos rellenos de ideas, ahora sólo encuentro palabras que pasan factura y se apagan dando un gran grito, rompiendo su último aliento en forma de arte despeinado y baldío. Mostrando una rebeldía caduca que no muere ahora, sino quizá mañana, pero no ahora. Nunca ahora.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Ninette

Bebe sola, Francia ha cambiado y el lápiz de labios está seco. Su compañía el eco de su silencio, la esencia del vino enrojece sus encías, nunca su marfil esculpido por Cupido desde el olvido de un vaso que acaricia con firme avaricia. 
Luces rojas y lluvia, verde y pausado el Sena. Negra la noche y escasas gabardinas adornan fugaces las aceras. Apenas observa tras la ventana del salón, un fino hilo gris escala desde el cenicero a sus espaldas mientras echa un vistazo sin importancia, como si no buscara nada en especial, salvo aquello que la salvara. 
Volvió. Siempre vuelve a su copa de rojo francés y besa sin demora el cristal. Fuma. El humo llena sus pulmones abandonados de suspiros, así la habitación pierde a cada calada esa soledad incesante que lucha con el tabaco.
París famélico de labios secos, nunca volverá a ser igual. Mientras tanto ella baila Non, je ne regrette rien girando ingrávida y parando el tiempo.

viernes, 9 de septiembre de 2011

Agridulce

Se fue fugaz el fuego que venía por fascinantes fascículos en forma de tu fisonomía.
El viento se va, barre y hace volantes en la vía vacía de vida, vosotros no me veis allí pero vago vacilante por vuestros bolsillos y vísceras.
La rabia rompe tanto el ruido que rasga mi retina.


miércoles, 31 de agosto de 2011

Quizá sea quizá

Quizá sea mejor apagar la televisión y escuchar gritar a las grietas de la habitación, esas gargantas gélidas que engullen el aire que me sobra (A veces me pregunto qué dirán cuando les doy la espalda).
Quizá sea mejor inventarse eso de volver a empezar y olvidarse del sonido de platos rotos y del sabor salado de una lágrima que bombea el corazón.
Quizá sea mejor mentirse, vestirse e irse...

jueves, 25 de agosto de 2011

Botellas vacías

Yonqui perdido, sólo escribía cuando el aburrimiento le llamaba. Sin mujeres, ni alcohol, ni compañías que se diluían bajo luces de neón, sin salida a su diversión. 
El mar muerto vacío, se pueden ver todavía los huesos de cerámica de sus cadáveres. Allá el pasillo bosteza un largo pergamino cubierto de polvo semi desnudo, sellado con pisadas que suben por la pared y que acaban en forma de lámpara tenue y triste, pariendo una luz abortada que da vida a una parte de la casa de paso, como una gasolinera, un aeropuerto o una prostituta.
En la terraza una abeja raspa un tronco de bambú vacío. Todos buscamos una casa, solamente es cuestión de tiempo que las paredes nos aplasten.
Y todas las botellas vacías, también las de agua.

miércoles, 10 de agosto de 2011

Siempre precios bajos

Hoy han abierto un supermercado cerca de mi casa.
La primera persona que estaba en la puerta era una mujer pidiendo.