martes, 27 de enero de 2009

Sacando la basura

Hoy he jugado con el fuego y me he quemado
los días son como lastres, son casi las tres
de este martes roto en mil partes
mi cerebro se ha fugado con el ego
fueron a por tabaco y dijeron que volverían luego
es normal soy tozudo
intento encajar las piezas de este puzzle con legos
y si lo hago mal dibujos nudos
para qué las cuerdas vocales si soy mudo
delante de la tele jóde**
vas a tener que pagar la TDT
te recomiendo TNT
y ante el avance detente
no hagas lo que hace el resto de la gente
yo rimo porque porque quiero y porque puedo
porque debo porque bebo
porque haga lo que haga si no escribo un poco muero
como un cero.
me gusta abusar de la gramática
un amigo no se mide en matemáticas
es mi temática
aquí la gente es humilde
no van de
ni a por
van con
la sonrisa siempre puesta.
tengo odio a mi propio odio
que siempre termina siendo el podio
el monopolio
de esta manera es tan fácil liberar esta mierda que tanto me consume,
con suma paciencia progresa sin ciencia
la ficción no es la esencia en mis papiros
si no me gusta lo que veo huyo o me piro
y si no me sale nada pataleo como un crío
ultimamente casi nunca río, me falta brío
estoy lento no contento con mi vida aún sonrío
si duele te jodes,
tenemos moratones por correr maratones con zapatillas sin cordones
tengo una herdida que no para de sangrar
voy a alabar a tu dios, a ver si él me puede curar.
mi fe se tambalea no sé quién va más borracha de los dos,
tengo cien promesas en los bolsillos para vos
también tengo fama de cabrón,
porque me piden regalos y yo les doy carbón
los reyes son los padres y dios es un invento,
los conventos son hoteles que no pagan al ayuntamiento
dime si es mentira lo que cuento, tele, prensa,
es mejor leer un cuento
allí no hay tantos muertos, por eso es ficción,
por eso llora está canción, sin solución
la comprensión amordazada por la discusión sin pedir perdón...
sin pedir perdón...
sin pedir perdón...

sábado, 24 de enero de 2009

Sin incógnitas contigo

Acabo de llegar a casa, son las 0:13 según el pc.

Puede que sean las copas que tomé en casa de ******, puede que sea simple necesidad de decírtelo, droga eres.

Decidí apuñalar la noche demasiado pronto, el cansancio, las ganas de estar donde no estoy, la añoranza de dormir ajenamente y nunca haberme sentido tan en casa, tan cerca del cielo, tan escaso de aire, tan alto a ras de sábana, nunca miré tan lejos, nunca el viento habló tan claro a gritos, el viento viaja y me deposita tan cerca de ti que ni siquiera me escuchas, y yo te beso cuando duermes, cuando sueñas suave silenciosa, tan sola, tan acompañada de mis ojos diligentes. Sueña, aún es de noche.

Que se muera esta noche y se haga eterna lápida bajo su cuidadosa vigilia sobre nosotros.

martes, 30 de diciembre de 2008

Aquí

Aquí el tiempo no pasa, el trazado de las letras es el mismo, pausado, sístole y diástole, aquí el tiempo es monótono, gira en la misma órbita obsoleta y apolillada, a veces huele a hierba fresca y otras casi no se puede respirar. La irremediable atracción empuja las señales de tráfico hasta hacerlas cuarenta y cinco grados respecto al cielo y la tierra, corte longitudinal que divide a humanos de espectros con aspecto de sujeto ebrio camino a casa. Aquí el tiempo no pasa, sólo pasan los pasos que dejamos atrás, olvidados en una huella impoluta rodeado de un eco fugaz, tan fugaz como nosotros mismos. Aquí nada pasa, ni siquiera volvemos atrás en nuestro caminar, empeñados siempre en llegar y dormitar en la manta de la silenciosa y calmada madrugada, las luces de neón iluminan los cuartos sedantes y sedados tiñendo de la misma mierda sueños embadurnados de polución nocturna.
Buenas noches Mundo, Buenos Días Sueños...



Goonight Bill. Goonight Lou. Goonight May. Goonight. 170
Ta ta. Goonight. Goonight.
Good night, ladies, good night, sweet ladies, good night, good night.




jueves, 11 de diciembre de 2008

Pensamiento en prelavado

Un cigarro en el balcón se hace corto cuando escribes mientras fumas, y quizás uno no escriba lo que desee o lo que había pensado, pero el tiempo de un cigarro es el exacto para fumar mientras uno piensa lo que quiere expresar, el vaho se confunde con el humo del tabaco y copulan afuera, en la atmósfera que hace de paraguas protector de punta a punta de la cuidad donde más personas fuman mientras caminan en la suave neblina que ha parido este nuevo día, otras hablan por teléfono y la mirada perdida vacilando ante un paso de cebra que puede convertirse en el protagonista de hoy. Tinte rubio, botas altas de cuero marrones, guantes y abrigo, y el semáforo en rojo.
Nunca se ha de lavar un pensamiento, un pensamiento tiene que salir a la cuerda sucio y si puede ser con el líquido amniótico, un pensamiento tiene que llorar por sí solo sin necesidad de una bofetada, porque un pensamiento puede nacer de un golpe, pero no sobrevive por él.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Derrota

Llamó a la puerta el suspiro otoñal, que exhala un réquiem. Llamó a la puerta el viento cantante, frío y seco, que lame el tuétano y permanece hasta que amanece. Llamó esa hoja verde y marrón con su baile de madrugada a la puerta de mi casa, pero se quedó en la puerta, tímida ella y yo despistado no miré atrás, pasó la noche bailando sola. Llamó la inconsciencia vestida de dama con movilidad absoluta, pero yo juego fuera del tablero con la vida que se escapa recién nacido Enero.
No había nadie aquella noche, agua embotellada y desierto, pájaros nocturnos que caían fusilados desde las esqueléticas manos que clamaban venganza saliendo en forma de fuente desde el suelo pavimentado. En la gravilla se podían distinguir vísceras, riñones y pulmones que todavía expulsaban humo del tabaco en cada pisada de viandante, parecían humeantes cloacas neoyorquinas, todo formaba parte del suelo que nos sostiene y que tanto castigamos a cada paso.
No había nadie aquella noche que murió con mi sueño, hojas en el suelo sin consuelo y una pesada puerta que dictaba sentencia replicando con el último golpe de arena sobre la caja de madera en la que dormía, como yo, un nuevo Sábado, el mismo Sábado.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Madrid

Madrid es un paraguas color arco iris bajo el cual podría residir el mundo entero, de hecho ya lo habita. En la Gran Vía puedes observar en la puerta de una tienda oriental la cuidadosa técnica fumatoria del espigado dependiente, índice y corazón humeantes señalando al cielo, o en cualquier parque puedes perderte entre el verde a observar a gente dando un paseo, corriendo o simplemente perdiéndose como tú, es una ciudad tan inmensa que las cosas extravagantes o únicas tienen la casualidad de verse repetidas en cualquier lugar de la ciudad, la ciudad de los extremos.
Las entrañas enmarañadas de calles que bajan de la Plaza Mayor al Congreso son verdes y marrones, estrechas y acogedoras con poemas en el suelo que nunca se pisan por respeto. Los bares cercanos a las zonas de negocios huelen a humo de puro que deja entrever falsos apretones de manos y reflejan tras sus cristales un olor opaco a importancia revestido de etiqueta y sonrisa perfecta sin calvicie.
Es una ciudad desestructurada donde llegar tarde es llegar puntual, una ciudad que debería tener al menos treinta horas, treinta horas para amarte.
Madrid tiene
amigos
en
cada
puerto
y un infierno con candentes raíles donde un demonio te aguarda en cada parada.

Madrid puede ser Dirdam.

Solamente allí los pájaros son valientes, o quizás demasiado curiosos, y aterrizan a un palmo de tí preguntándote de una manera aterradoramente bella cómo te va el día, sólo en Madrid los lejanos pájaros asmáticos pueden formar un gigantesco collage y convertirse en un cuervo asesino, tan solo por un instante, ¿verdad?
Madrid eres tú en Monforte de Lemos, Madrid eres tú en la Calle Redondilla, Madrid eres tú desde el primer día en Méndez Álvaro, y yo no soy nadie sin vosotros.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Frío y besos

El frío te devuelve a mi recuerdo, estás en los escasos grados que recorren mis pasos y que convierten en hielo el espacio entre los dedos de mis pies, un frío casi tan profundo como tu mirada. Estás en el viento afilado que saca punta al lápiz que dibuja en el aire una intención con el vaho que irradia una perezosa mañana de Noviembre. Estás sin estar, como el frío que tanto siento y que hace tiritar el marfil en morse un mensaje moribundo que medita mascar unos labios morados. ¡MUAS!