jueves, 9 de enero de 2014

Love is to die

Se nos fue la luz, toda una vida buscándola para acabar en aquellos sucios servicios a oscuras. Tenías tantas ganas como yo de no tener motivos para. Hicimos música sorda y carnosa. Manos arriba, fuera camisetas. Nunca vi un cuadro tan bonito pintado en piel, sin marco, sin límites. Manos abajo, fuera pantalones.
La gente se meaba, golpeaba la puerta, o quizá eran los empujones contra la pared lo que sonaba. 
Mudos, sordos y ciegos. Comunicación bidireccional perfecta. Llagas en los dedos atrapados entre las costuras, cosimos con consecuencias como cirujanos borrachos impacientes por acabar la jornada laboral un viernes oscuro, sin calcular un amanecer que no nos importaba.
Hora de la defunción: el amanecer.

domingo, 5 de enero de 2014

Apuesto mierda

Apesto a noche, apesto a alcohol, apesto a humo. Apesto a ti, por supuesto. Apesto a la distancia que ahoga de fango mi garganta. Apesto a tu elegancia. A tu quiero y no quiero porque puedo pero no me apetece porque careces de los huevos para llevarlo a la práctica. 
Apesto como de costumbre, pero esta noche se me ha pegado una mierda a las zapatillas que no se va ni con disolvente.
Apesto a perder el tiempo. Apesto a nada. Apesto.
Apesto en primera persona, la más importante, la que más huele este hedor. Apesto en presente irrevocable. 
Apesto a abono húmedo bajo tres metros oscuros de olvido obligado. 
Mis piernas cierran puertas hasta la temporada de verano.

No molesten.


sábado, 4 de enero de 2014

Miradas

No quiero volver atrás.
Duele.
No quiero asomarme al futuro.
Vértigo.
Y el presente...
El presente se va, se oxida demasiado rápido, se asfixia. 
El presente que vivo lo convierto en pasado.
El futuro que espero mata un presente que ni siquiera percibo por estar mirando hacia un horizonte que nunca parirá ese tren.
Y yo esperando, sin paraguas, con cerillas mojadas y un reloj que no se cansa. 
La mirada del perro al que han molido a patadas, la del niño castigado, la de la derrota y el cansancio. La mirada abatida bajo la venda. 
El sudor y una lágrima.

El andén repleto de gente con paraguas.

lunes, 23 de diciembre de 2013

opmeiT

Mi boca, cueva se suspiros que no dibujan nada, vaho bajo cero asesinado. 
Ni un solo testigo.
Que el tiempo se nos va y no nos deja nada más que tiempo, que es tan sólo el recuerdo de una cerilla quemada en la hoguera, la piedra de cuello quebrado por los pasos sin importancia, el calcetín agujereado que me da pena tirar.
Que el tiempo se nos va y hoy se nos ha olvidado follar. Y los dos con las ganas en los huesos, famélicas.
Mis dedos, agujas de reloj nerviosas sin arco ni Robin que acierte el disparo a tu cintura, el tiro por la culata y las balas...


¿Dónde están las balas?

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Una chica Bond llamada Niebla

Se acercó a mí, ya sabía mi nombre. Decidida, sin miedo, me perdí en ella. Ni siquiera la toqué. Vino, vio y venció. 
Justa en veneno para desear volver a vernos.
Ni siquiera me tocó. Vino, la vi y perdí.
Perdí el 7 y sólo me quedaron un par de ceros en mis ojos vidriosos y agitados, mezclados en sus interminables piernas que escondían la navaja que hoy todavía desangra mis ganas de.
Vino de la niebla y se evaporó como agua entre dos cuerpos en ebullición para volver a ser lo que fue, niebla. Nunca perdió las maneras, ni sus tijeras en uve
La tuve entre el espacio que nos separaba mientras nuestras palabras copulaban. Retorcidas como un regaliz a punto de estallar en mil dulces.





Failed mission. This tape will self-destruct in five...

jueves, 28 de noviembre de 2013

Ezra Pound Machado

Somos todos.
Concierto ruidoso de viento metálico que agoniza entre empujones, bolsos, pisos de pisadas, miradas que se pierden, tren de trenes, vagones que tiritan y penetran en largas vaginas, negras y sucias. Vagones que eyaculan precoces cientos de intenciones, esperma abrigado preparado para salir y besar. Quieren ser cigoto único entre un público lúcido. Todavía es pronto para salirnos del carril, para pasarnos de parada.
Aún es siempre todavía.

Todos esos pétalos en una rama húmeda y negra
no dejan lugar al aire,



a nadie.